La alfombra de olfato es indispensable si tenemos perros en casa. El uso del olfato es una gran herramienta para tratar los problemas de estrés y miedos. El uso regular de la alfombra permitirá al perro despertar su mejor sentido. Una vez se vaya acostumbrando a usarlo y sea menos visual veras grandes resultados en otras áreas de su vida: paseo, reactividades, miedos, etc.

Un perro estresado o con miedo no podrá hacer uso del olfato puesto que para ello necesita concentración. Para olfatear es necesario aprender a concentrarse y, si un perro esta concentrado tendrá una menor respuesta emocional. De ahí que después de una sesión de olfato de unos 10-15 minutos verás a tu perro muy cansado mental y físicamente. En perros estresados necesitamos ayudarles a que comiencen a usarlo, que vuelvan a ser perros. El olfateo es comunicación y como veremos en otros artículos, un perro estresado pierde la capacidad de comunicarse correctamente tanto con el entorno como con otros perros o personas.  En general con un perro con problemas de estrés o con miedo no conseguiremos de primeras que al esparcir por ejemplo unos trocitos de salchichas en la calle se concentre para buscar. Las que encuentre lo hará con la vista. Por eso en casa con el perro más relajado y seguro podemos hacer uso de la alfombra de olfato para esconder premios suculentos y que comience a olfatear.

Lo importante para que el uso del olfato sea terapéutico es su uso todos o prácticamente todos los días. De nada servirá hacerlo un día y ya. En toda terapia se requiere de tiempo y con los perros sucede lo mismo. También es interesante controlar el tiempo de las sesiones para ver si tu perro va olfateando más. Como hemos visto olfatear requiere concentración por lo que será un gran indicador de que esta funcionando y bajando los niveles de estrés. Lo ideal sería hacerlo en dos sesiones al día hasta alcanzar sumar un tiempo entre las dos de unos 30-40 minutos.

Habrá perros que tengan niveles de estrés tan altos que ni siquiera sean capaces de hacerlo en casa. Para ellos ya veremos más adelante un ejercicio muy útil para estos casos.

Y por supuesto si tu perro no tiene problemas de comportamiento y ya se pasa la vida olfateando. La alfombra le será una estupenda estimulación ambiental que podremos usar por ejemplo en días de lluvia, en casos donde necesitemos un reposo en el perro, etc.

Hacer una alfombra de olfato

Es algo muy sencillo, necesitas muy pocos materiales. Eso si … ármate de paciencia dependiendo del tamaño y de lo tupida que quieras que sea. Te dejo el video de nuestro canal para que veas lo fácil que es.