Ahora que ya hemos empezando a entrenar más en serio agility tengo que valorar si es bueno o no para Abby y Polar. Para Polar no es ningún problema incluso ella lo echaba de menos. El caso es que Abby después de las primeras sesiones tuvo diarrea … ¿y que? Me preguntaras … pues bien en este articulo te voy a enseñar como valorar si una actividad puede estar siendo demasiado exigente para tu perro y hacer que los niveles de estrés se puedan disparar.

Cuando empezamos una actividad con nuestro perro ya sea algo guiado o en casa. Y da igual de que se trate: obediencia, agility, habilidades o incluso juegos de olfato … Tenemos que llevar un control de lo que estamos haciendo. Esto será muy útil para saber que hemos trabajado, cómo lo hemos entrenado y el tiempo empleado. Apuntar estas variables nos vendrán genial para progresar al ser más disciplinados y sabiendo en todo momento que tenemos que reforzar. Este seria el diario de entrenamiento. Simultáneamente deberíamos de apuntar otros eventos que ocurren en la vida de nuestro perro. Vamos a poner un ejemplo: tenemos un perro que pasea bien y comienza a tirar. Si ocurre una vez puede ser que ese día este algo más inquieto de lo normal. Las vidas de nuestros perros al igual que las nuestras no son planas. Quizás le haya ocurrido algo ese día. El problema llegaría si hubiéramos apuntamos eso demasiado. Llegados a ese punto tenemos que hacer una valoración.  Tenemos que revisar si el entrenamiento es la fuente de ese estrés que le hace tirar.

polar haciendo agility

En este punto te recomiendo que dejes de entrenar lo que estés trabajando durante unos días o mejor aún una semana. Si tu perro vuelve a la normalidad perfecto, hemos podido dar con el origen del problema. Puede que le suponga una exigencia y su organismo trate de compensarlo desencadenando los mecanismos del estrés. Si no, tendremos que seguir revisando su modo de vida para dar con que lo ha desequilibrado. Puede ser desde que sienta más hambre por hacer mas ejercicio, que le duela algo por no estar acostumbrado, a trayectos demasiados largos para llegar a la pista de entrenamiento, al haber reducido sus paseos por incluir el entrenamiento, etc.

Una vez de nuevo a la normalidad deberías de revisar el diario de entrenamiento. Revisar tiempos, ejercicios o como se lo estas enseñando. Revisa tu postura corporal, tu exigencia o como te sientes tu cuando entrenas. Revisa como y con que premias, quizás el premio que uses sobreexcite a tu perro.

Y si llegado a este punto te preguntas que paso con Abby te lo cuento. Resulta que el único síntoma raro en ella era la diarrea pero paseaba de manera normal. Podía ir suelta y no apareció ningún problema relacionado con estrés como pueden ser ladridos excesivos o inquietud. Por lo que actué sobre el premio que usaba que eran las salchichas. Simplemente le sentaban mal, era algo físico causado por los premios de comida que usaba. Cambie de premios a premios deshidratados caseros como pollo y pavo y todo fue perfecto. Aun así y como te he comentado sigo haciendo mi diario de entrenamiento y el paralelo con eventos reseñables en la vida de Abby.

¿Y tu llevas estos dos diarios? Déjame un comentario si te ha surgido alguna duda, y ayúdame a llegar a mas gente preocupada por sus perros compartiendo en tu red social favorita.